Fomapan 100

Fomapan 100
 Foto de viajes promocionales de negocios por Eslovaquia

Hace más de 100 años que Foma produce película en rollos para fotógrafos profesionales y aficionados. 

Hoy día podemos disfrutar de su amplia gama en blanco y negro en muchos formatos. En esta review vamos a centrarnos en la película Fomapan 100 Classic y todas las posibilidades que ofrece. 

Lo primero que cabe destacar de este carrete es su accesibilidad. Con la subida de precio de la película de 35mm, este rollo es el más económico del mercado. Es un compañero perfecto para nuestra cámara y para nuestro bolsillo. 

Lo segundo que salta a la vista es la variedad de opiniones que existen alrededor de esta película. Para algunos es una película plana, para otros demasiado contrastada, para algunos con grano fino y para otros de mucho grano.

Para nosotros lo que esto demuestra es la gran versatilidad del carrete y lo mucho que lo puedes llegar a moldear a tus gustos y necesidades. 

Generalmente, al ser de ISO 100, tiene un grano medianamente fino, que se aprecia más o menos según el revelado pero sin llegar a distraer en ningún caso. 

Recorte al 100% Fomapan 100 35mm, disparado con una Leica M2 + Canon 50mm 1.8 LTM. ©Leo Richter

Es una película muy agradecida con un amplio rango dinámico que soporta un paso de sobreexposición y hasta dos de subexposición sin alterar el revelado. Esto la hace perfecta para iniciarse en la fotografía analógica. 

También es ideal para hacer experimentos y forzados: hemos probado el forzado a ISO 400 y da un buen resultado, con más contraste y más grano pero muy digno. 

Fomapan 100 de formato 120, forzado a ISO 400, disparado con una Rolleiflex T.  ©Leo Richter

En cuanto al revelado, esta película permite el uso de muchos reveladores y diluciones que dan resultados muy distintos. En el caso de estas fotos de Leo Richter, se ha usado HC110 dilución B, Rodinal 1+50 y Rodinal 1+100 con revelado desatendido. 

Fomapan 100 35mm, Rodinal 1+100 desatendido ©Leo Richter

Fomapan 100 35mm, Rodinal 1+50 ©Leo Richter

SU HISTORIA

Foma es el fabricante checo por excelencia de material fotográfico desde 1921. Aunque la fotografía atravesó grandes cambios a lo largo del siglo XX, Foma sigue siendo un referente. En 2021 quiso celebrar sus 100 años de historia con un nuevo diseño de inspiración retro para sus carretes de 35mm y 120.

Los ingenieros químicos Evžen Schier y Gustav Bárta fundaron un taller de producción de placas fotográficas y diapositivas en 1919 en Praga. Entonces el país no se encontraba muy desarrollado en fotoquímica y Schier fue el primero en traer semejante tipo de tecnologías.

La producción praguense se conocía bajo el nombre de Ibis, sin embargo, dos años más tarde, en 1921, el taller se mudó a la ciudad de Hradec Králové y sus fundadores le pusieron el nombre de Fotochema.

De izquierda a derecha: Evžen Schier, Vilém Porkert, Adolf Dvořák, de pie: Vilém Porkert jr. y Josef Porkert jr.

A finales de los años 20, la fábrica exportaba sus productos a Alemania, Polonia, Austria y Rumanía. No obstante, la época de oro vino en los años 30, cuando Schier y Bárta comenzaron a fabricar papeles y películas fotográficas en rollos por lo que obtuvieron numerosos premios en las exposiciones internacionales de Bruselas, París y Liubliana. 

En 1935 la empresa ya tenía unos 150 empleados y era el mayor productor de materiales fotográficos de Checoslovaquia.

Fomapan 100
Sede de FOMA de la década de 1930 | Foto- FOMA Bohemia

Durante la Segunda Guerra Mundial, Fotochema formaba parte de la red de fabricantes de materiales fotográficos bajo una dirección centralizada nazi. Durante el día, los empleados se dedicaban a la producción para Alemania, el turno nocturno fabricaba materiales bajo la propia marca Fotochema.

En 1958 Fotochema produjo el primer papel fotográfico en color, llamado Foma color, el único de toda Europa oriental. En esta época la empresa también decidió abrir una galería en la plaza Jugmannovo de Praga, donde se exponían fotografías. 

Fue la primera galería que se especializó en fotografía en Checoslovaquia y las primeras obras que se exhibieron ahí fueron fotografías periodísticas. Hoy en día, sin embargo, ya no quedó nada de este lugar.

Los momentos más difíciles para Fotochema llegaron con el año 1989, cuando Checoslovaquia restableció su democracia y abrió su mercado a las empresas occidentales. Fotochema (desde 1990 simplemente Foma) dejó de exportar y tuvo que competir con empresas como Kodak o Fuji. 

Cuando surgió la fotografía digital, todo parecía indicar que la fotografía clásica desaparecería. Foma, sin embargo, se negó a abandonar sus actividades, siguió su curso hasta comprobar que “merecía la pena porque seguía habiendo gente en todo el mundo que disfrutaba de la fotografía clásica en blanco y negro”, contó a la Radio Checa Vítězslav Krejčí, representante de Foma.

“Contamos con la generación de personas jóvenes que no han conocido esta tecnología y quieren probar revelar una película en casa y sacar fotos con una cámara analógica, una cámara de fotos de las que hay un sinnúmero por todo el mundo. Sigue habiendo muchas cámaras analógicas que funcionan según los principios de la mecánica y es bastante fácil repararlas. Incluso se fabrican nuevas y en este caso estamos hablando de una moda retro que se ha difundido por todo el planeta. Nuestra compañía puede exportar, prácticamente, a todos los continentes donde hay interés por los materiales clásicos en blanco y negro, ya sean películas o papeles fotográficos”.

Hoy en día, Foma exporta sus productos a 70 países de los cinco continentes y es el número dos en la fabricación de películas fotográficas en blanco y negro del planeta. Además, desarrolla películas de cine y materiales para radiografías, rayos X, dactiloscopia, etcétera.

Es un prueba de que la fotografía clásica todavía vive.

Fomapan 100

fuentes: https://espanol.radio.cz/foma-la-fotografia-clasica-todavia-vive-8766529